El sueño
Un perro de dudosa procedencia dormita en las afueras de una iglesia abandonada, cuyos vitrales en pedazos han quedado. El viento común de la tarde acaricia las hojas secas de un árbol olvidado, cuyas ramas crecen minuto a minuto; por dentro el árbol duerme y sueña, sueña con colores que en su corteza vislumbran : azules, rojos, verdes y amarillos, todos ellos jugando y elaborando una danza rítmica casi religiosa que envuelve las raíces inquietas y rebeldes de un crecimiento forsado.El perro lo ha mirado distraídamente por un rato y probablemente no sea por la danza que se está ejecutando en ese momento , el perro sin mayor complicación vuelve a dormir y en su ensueño perruno se fija en un hermano canino cuyo pelaje es acariciado por el movimiento ondulado de hojas secas que han muerto por el tiempo que les toco vivir. En un instante entre abre y fija su mirada parece que lo que observa con atención le es familiar, no le da importancia alguna y vuelve a dormir, y sueña con el viento del atardecer de un día mas en que una iglesia, un árbol y un perro hacen un cuento lleno de sueños que acabó siendo nada, ya que en este cuento nunca paso absolutamente nada.
Un perro de dudosa procedencia dormita en las afueras de una iglesia abandonada, cuyos vitrales en pedazos han quedado. El viento común de la tarde acaricia las hojas secas de un árbol olvidado, cuyas ramas crecen minuto a minuto; por dentro el árbol duerme y sueña, sueña con colores que en su corteza vislumbran : azules, rojos, verdes y amarillos, todos ellos jugando y elaborando una danza rítmica casi religiosa que envuelve las raíces inquietas y rebeldes de un crecimiento forsado.El perro lo ha mirado distraídamente por un rato y probablemente no sea por la danza que se está ejecutando en ese momento , el perro sin mayor complicación vuelve a dormir y en su ensueño perruno se fija en un hermano canino cuyo pelaje es acariciado por el movimiento ondulado de hojas secas que han muerto por el tiempo que les toco vivir. En un instante entre abre y fija su mirada parece que lo que observa con atención le es familiar, no le da importancia alguna y vuelve a dormir, y sueña con el viento del atardecer de un día mas en que una iglesia, un árbol y un perro hacen un cuento lleno de sueños que acabó siendo nada, ya que en este cuento nunca paso absolutamente nada.

0 comentarios:
Publicar un comentario